Fumanal (Huesca)

Aldea escondida en un pliegue del altozano donde se asienta la fortaleza de Muro de Roda en las alturas del valle de La Fueva. Encantador núcleo compuesto de dos viviendas de gran interés, sobre todo la de Casa Don Cosme, casona de origen infanzón por lo que gozaba de muchos privilegios desde la Edad Media hasta principios del siglo XIX que llegó la abolición de la infanzonía. Perteneciente a la familia Fumanal, ha conseguido mantener vivo el apellido hasta nuestros días. Casa Cosculluela la otra vivienda pese a no tener el mismo realengo era también una casa importante.
No conocieron nunca la luz eléctrica en las casas pero si el agua corriente que canalizaron de una fuente que había por encima de las casas, aunque solo Casa Don Cosme gozó de ese bienestar pues la otra casa presintiendo su cercana marcha no quisieron meterse en obras.
Trigo y cebada era lo que recogían principalmente de sus campos y también tenían olivos y viñas.
Iban a moler el grano a cualquiera de los diversos molinos que había en La Fueva, más tarde lo llevaban a la harinera de Ainsa.
Había un molino de aceite en Fumanal, adonde acudían de todas las aldeas de Muro y de La Fueva
Cada casa tenía su horno para hacer el pan así como prensa para el vino.
En la ganadería había buenos rebaños de ovejas y cabras.
Los corderos se vendían a carniceros de Ainsa, Benabarre y Barbastro.

La fiesta grande era el 24 de agosto para San Bartolomé donde todas las aldeas hacían una romería hasta la fortaleza de Muro de Roda.
La fiesta propia de Fumanal era el 17 de enero donde honraban a San Antón con una misa en la capilla, una comida donde se mataba un cordero o un pollo para agasajar a las gentes venidas de fuera y luego se hacia un baile en el salón de Casa Don Cosme.

Don Jesús el médico de Tierrantona era el encargado de subir a Fumanal cuando había un enfermo grave y la situación lo requería.
El cartero de Palo aparecía con la correspondencia por allí en un impresionante recorrido andando en el cual primero se acercaba hasta el pueblo de Mediano para recogerla y luego repartirlas por todas las aldeas de Muro de Roda.
El herrero acudía cuando se le solicitaba para arreglar algún arado o herrar las mulas desde la aldea de La Plana.

Al tener una economía de autosuficiencia apenas les hacía falta salir fuera de Fumanal, de vez en cuando se desplazaban a Tierrantona para realizar compras o la gente joven los domingos buscando un poco de diversión. Para asuntos administrativos iban al ayuntamiento de Muro de Roda al que pertenecían y que primero estaba arriba en la fortaleza y luego se trasladó a la solitaria casa de El Plano (vivienda situada en el camino de acceso desde Tierrantona).

En el año 1965 se cerró Casa Cosculluela marchándose sus propietarios a Monzón, y tres años más tarde, en 1968 echaron la llave a la puerta de Casa Don Cosme Ángel Fumanal y su mujer Elisa Mur.

"A pesar de haber incorporado maquinaria agrícola para las labores del campo, la vida se hacía dura en Fumanal, los de Cosculluela ya se habían marchado y solo quedábamos nosotros, yo veía que mis hermanos se habían marchado años atrás a Zaragoza e iban prosperando y yo con tener todas las propiedades de la casa me tocaba trabajar muy duro para salir adelante, mi mujer estaba más remisa a marchar pero yo ya no lo pensé más y nos fuimos a Zaragoza donde trabajé un taxi hasta la jubilación". ÁNGEL FUMANAL.


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Informante: Ángel Fumanal y su esposa Elisa Mur (Conversación personal mantenida en su casa).

Visita realizada en junio de 2010.

PUBLICADO POR FAUSTINO CALDERÓN.

Vista lejana de Fumanal en su ubicación sobre el terreno, por debajo de la fortaleza de Muro de Roda en la sierra del mismo nombre.



La fuente de Fumanal junto al camino, cien metros antes de llegar a la aldea.




Llegada a Fumanal.




Impresionante casa infanzona de Don Cosme, con dos fachadas en escuadra. Zaguán en la planta baja, siete habitaciones, amplio salón y cocina en la primera planta y la falsa ocupando toda la parte alta del edificio, detrás patio donde estaban los corrales para el ganado y las cuadras. El matrimonio formado por Ángel Fumanal Noguero y Elisa Mur Raluy (nacida en casa Mur de Aluján) fueron los últimos en habitarla.



Fachada de Casa Don Cosme. Poyos de piedra flanqueando a la puerta principal, al fondo dos pasadizos abovedados, el de la izquierda comunicaba con casa Cosculluela y el de la derecha tenía salida hacia la era, y más a la derecha puerta de entrada al oratorio privado de la casa.



Blasón en la fachada principal.




Año 16??
Antonio Fumanal me fecit




Interior de Casa Don Cosme. Escalera. Subida desde la planta baja y acceso al segundo piso.



Interior de Casa Don Cosme. Espacioso salón de cincuenta y cuatro metros cuadrados. Aquí se celebraba el baile el día de la fiesta.
"Hasta quince o dieciséis parejas se juntaban aquí a bailar el día de San Antón". ÁNGEL FUMANAL.



Desde el balcón de una habitación de Casa Don Cosme apenas se puede ver el tejado de Casa Cosculluela, la vegetación se apoderó de la fachada.



Casa Don Cosme por su parte trasera vista desde las eras.




La herrería en primer plano y detrás la escuela, en la parte de arriba estaba la vivienda de la maestra.
Doña Ramona fue la maestra que más tiempo estuvo en Fumanal, dio clase durante dieciocho años y vivía aquí con una hermana, después la relevaron otras maestras más jóvenes.



Interior de la escuela. Se edificó esta tras el cierre de la antigua escuela que había en la fortaleza de Muro de Roda. Hasta cincuenta y dos niños en sus mejores tiempos se llegaron a juntar en clase, provenientes de las aldeas cercanas (Ministerio, El Pamporciello, La Corona, La Plana, La Lecina, etc).



La maestra cuando se asomaba al balcón así veía Casa Don Cosme.



Pasadizo por debajo de Casa Don Cosme que comunicaba con Casa Cosculluela.



Patio de Casa Cosculluela, la vegetación se va apoderando de todo, al fondo la fachada principal de la casa.



Casa Cosculluela. De izquierda a derecha: Puerta de entrada a la casa, paso abovedado de entrada a las cuadras, puerta a más altura a la que se accedía por unos escalones ya desaparecidos al oratorio privado de la casa y a la derecha la puerta de entrada a la masadería con su horno de pan.



Entrada a Casa Cosculluela, portada dovelada en arco de medio punto, al fondo se observa una prensa para la elaboración del vino.



Interior del oratorio de Casa Cosculluela.