Estepa de Tera (Soria)

Estepa de Tera se encuentra situado sobre un montículo en un pequeño valle a mitad de camino entre los pueblos de Tera y San Andrés de Soria, en el curso medio del río Tera, del cual le separa una distancia de 900 metros.
Ubicado a 1135 metros de altitud, fue ayuntamiento independiente hasta 1857 en que pasó a depender del municipio de Tera y desde 1966 ambos están integrados en el de Almarza.
Tenía buenas comunicaciones por caminos vecinales. Tera, su cabecera municipal se encontraba a 1´70 km, Rebollar a 1´90, San Andrés a 2 km. y Almarza, la capital comarcal a
2´50 km.
Era conocido popularmente en la comarca con el diminutivo de La Estepilla. Y es que el pueblo era pequeño, solamente mantenía seis casas abiertas en el siglo XX. Su trazado urbano se componía de una calle- camino con casi todas sus edificaciones en el lado norte del vial.
Tuvieron luz desde 1956. Para consumo de agua tenían una fuente a cien metros del pueblo.
Sus tierras de cultivo estaban sembradas principalmente de trigo. Poca avena y poca cebada. Iban a moler el grano al molino del Marqués de Vadillo en Tera. Todas las casas tenían su horno para hacer el pan pero ya en los últimos años se iba a comprarlo a Almarza.
Las ovejas y en menor medida las vacas eran los animales que conformaban la ganadería de Estepa.
Era costumbre matar uno o dos cerdos en cada casa en época de matanza.
Los aficionados a la caza encontraban un buen reclamo en los conejos, liebres y perdices que abundaban por el terreno.
Contaban con buena leña de roble para alimentar la lumbre de las cocinas.

Arroyo de los Royos
Camino de Rebollar
Camino de San Andrés
Cerrada Juan
El Calvario
La Rañe
La Solana
Los Avenales
Los Rosales
Los Rubiales

**Son algunos topónimos de Estepa de Tera que quedaran para siempre en el recuerdo de las gentes que habitaron el pueblo**


Los sábados se desplazaban hasta Almarza (media hora andando) donde era día de mercado para realizar la venta de animales de granja y productos de huerta y comprar alimentos de primera necesidad que no producían en el pueblo.
También a Almarza iban el día 7 de julio para asistir a la concurrida feria de ganado que allí se celebraba.

No había escuela en Estepa y por ello los niños hacían el corto desplazamiento (quince minutos) hasta Tera para asistir a la escuela del pueblo. En los últimos años de vida del pueblo cuatro niños hacían el transito diario entre Estepa y Tera para recibir enseñanza.
Desde Tera venía el cura para oficiar los actos religiosos. Don Isaías y don Armando fueron los últimos sacerdotes que dieron misa en la iglesia de Estepa de Tera.
Don Gabriel, el médico residente en Tera se desplazaba a Estepa a visitar a algún enfermo cuando la situación lo requería.
Carmen, era la cartera encargada de llevar la correspondencia. Hacía el trayecto diario desde Tera.

Celebraban sus fiestas patronales en una fecha sin determinar (Uno de los informantes me comentaba que era en mayo y otro la llevaba a últimos de junio, tampoco hubo aclaración de a que santo estaban dedicadas).
Tenían una duración de dos días y se realizaba el baile en el interior de una cuadra debidamente acondicionada. Baile que era amenizado por los gaiteros de Almarza. Acudía la gente joven de Tera, Rebollar y San Andrés.

En los años 50 y 60 Estepa de Tera vio como paulatinamente se iban cerrando sus casas debido al poco futuro que había en el pueblo, el escaso rendimiento de la tierra y la falta de servicios. El matrimonio formado por Claudio y Felisa fueron los últimos de Estepa. Se fueron al cercano Valdeavellano de Tera cuando la década de los 60 estaba próxima a finalizar.

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Visita realizada en noviembre de 2025.

Informantes:
-Vecino de Tera (Conversación personal mantenida junto a su finca de cultivo).
-Vecinos de San Andrés de Soria (Conversación personal mantenida en un establecimiento de hostelería).


Punto y aparte. Cuando preguntas en los pueblos cercanos por Estepa de Tera y te dicen, ah, si, La Estepilla, ya te das cuenta de que te vas a encontrar con un pueblo de volumen pequeño haciendo honor al diminutivo con el que era conocido.
El hecho de ser un pueblo de poca envergadura y la tardanza por mi parte en visitar este despoblado no me auguraba que me fuera a encontrar un lugar muy vistoso visualmente. Y así fue. He llegado tarde a conocer Estepa de Tera, muy tarde. Y no era por falta de ganas porque siempre tuve este lugar en mi "archivo mental" como uno de los pueblos con ganas de conocer, pero los años fueron pasando y la visita no llegaba. El no ser la comarca de Almarza una zona muy pródiga en pueblos deshabitados dilató más mi visita a esta población. Pero no es eximente de mi fallo. Cuando son incontables las visitas que he hecho a la provincia de Soria en estos más de treinta y cinco años que llevo conociendo pueblos deshabitados, no puede ser que Estepa de Tera lo haya venido a conocer en el año 2025 ya próximo a finalizar. Ha tenido que ser con ocasión de un viaje de vuelta de Logroño cuando por fin he podido conocer lo poco que queda ya de "La Estepilla".
Buenos caminos de parcelaria desde Tera y desde San Andrés me dejan a escasos doscientos metros del pueblo. La iglesia lo primero que se ve, aunque más bien lo correcto sería decir la espadaña de la iglesia, porque es la única parte del templo que asoma entre una maraña de vegetación. Entre enganchones de ropa puedo acceder a duras penas a su interior, pero no consigo ver nada de interés, apenas unas hornacinas que formaban parte del altar mayor y poco más. Abundancia de maleza, vigas caídas y escombros no lo ponen nada fácil para moverse por su interior, ni tampoco para contemplar algún ornamento arquitectónico. Salgo nuevamente al exterior, contorneo el templo, rodeado de vegetación por los cuatro lados. Me dirijo a ver el resto del pueblo. El camino por el que se dirigían a Rebollar es el que vertebra su inexistente trazado urbano. Edificaciones en muy mal estado van apareciendo ante mis ojos. En muchos casos imposible distinguir si era vivienda, cuadra o pajar. Hay que agudizar mucho la vista en busca de detalles de interés pero la vegetación no lo pone fácil. Una tupida barrera vegetal impide acercarse a la mayoría de los edificios.
El sonido del silencio de repente se quiebra y una orquesta de ladridos pasa a conformar la "banda sonora". En cuanto sienten mi presencia un grupo de perros encerrados en una finca cercana se aproximan a la verja para hacerme saber que no soy bienvenido. No les incomodo más y como no hay más que ver por allí doy media vuelta y retrocedo. Sorteando vegetación consigo llegar hasta una casa que todavía mantiene el tejado y que se nota su uso hasta fechas recientes, bien por cazadores o agricultores de la zona. Como curiosidad su puerta de entrada original ha sido reemplazada por la puerta de un ascensor. Curiosidades del reciclaje.
Me encamino a ver la fuente, situada al norte del pueblo, en un primer intento me la paso de largo, pero ya a la segunda doy con el corto sendero que me llevara hasta ella. Se encuentra en una pradera. Su acceso a la bóveda se encuentra incrustado en un muro de sillería que forma un ángulo recto. No es posible acercarse a ella puesto que las inmediaciones están anegadas de agua con buena presencia de plantas acuáticas.
Vuelvo para el pueblo, intento acercarme a más edificaciones, ver detalles interesantes, pero no. Está todo visto en Estepa de Tera. Bueno todo no. Oficialmente consta que tuvo luz eléctrica desde el año 1956 pero no consigo ver ni el transformador, ni ningún poste, ni cableado, ni anclajes de los aislantes que se encontraban en la parte alta de las edificaciones. Por más que miro no consigo ver ninguna muestra que me enseñe que hubo luz en el pueblo.
Una última mirada hacia atrás y la espadaña de la iglesia es la que me despide. En cuestión de no muchos años apenas quedaran piedras visibles que muestren que aquí hubo una población que tuvo vida.
En esta mañana otoñal de 2025 doy por terminada mi visita a Estepa de Tera, un pueblo que tenía bastantes ganas de conocer, pero al que he llegado tarde, muy tarde.


Llegando a Estepa de Tera.




La iglesia parroquial de Nuestra Señora del Pópulo.




Lado oeste de la iglesia. Espadaña. Sus dos campanas fueron retiradas por el Obispado, colocando una en la ermita del Cristo del Humilladero en el pueblo de Rollamienta y la otra en la iglesia de Santa Coloma, en Matute de la Sierra (Información extraída de la página de Amigos del Museo Numantino, despoblado de Estepa de Tera).



Interior de la iglesia. Hornacinas del altar mayor. En la del centro había una imagen de Nuestra Señora del Pópulo y en las de los lados sendas imágenes de San Antonio y Santiago peregrino. Encima de ellas había un crucifijo y por debajo el sagrario. Todas estas imágenes así como la pila bautismal fueron trasladadas a la iglesia de Nuestra Señora del Carmen en Tera (Información extraída de la página de Amigos del Museo Numantino, despoblado de Estepa de Tera).



Calle- camino. Pared de una edificación. Espadaña de la iglesia.



Calle- camino. Edificaciones a ambos lados. Abundante vegetación silvestre.



Vivienda en ruinas.




Edificación en ruinas. Radiografía del estado general del resto de edificios del pueblo.



Vivienda. Una barrera vegetal impide su contemplación y el poder acercarse a ella.



Vivienda. La única del pueblo que se conserva en aceptables condiciones.



Vivienda en estado ruinoso.




Boca de un horno de pan.




La fuente de Estepa de Tera.

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