
Situado en posición elevada y excelente mirador sobre el valle del Sarrón, Castarlenas vivió épocas de gran esplendor en tiempos pasados. Veintiuna viviendas formaban la población. Pueblo aceitero por excelencia, de buen nivel económico como da idea la magnitud de alguna de las viviendas hoy día ya derrotadas, pero aun así todavía se puede ver la gran belleza que tuvo el pueblo en sus calles, casas y rincones.
Los olivos eran la principal fuente de riqueza, con abundante recogida de aceituna para la elaboración del aceite.
"Subían cuadrillas de temporeros desde el pueblo de Capella para trabajar en la recogida de la aceituna. Aceite que se vendía a estraperlistas de Lascuarre y Pociello para su posterior venta por otros lugares".
VICENTE COLOMINA.
También tenían viñas en menor cantidad con el que elaboraban vino que venían a comprar los bodegueros de Benabarre. El ganado también era parte importante en la economía del pueblo con buenos rebaños de cabras y ovejas.
Nunca llegaron a conocer la luz eléctrica, los candiles de carburo fueron su fuente de iluminación.
"En Castarlenas se vivía bastante bien, además en muy buena armonía, todo el pueblo eramos como una pequeña familia". VICENTE COLOMINA.
El ayuntamiento estaba en Graus y anteriormente en Barasona (pueblo que quedó sepultado bajo las aguas del embalse del mismo nombre).
El cura venia desde el pueblo de Torres del Obispo, pero había que ir a buscarle con un burro.
El médico venia primero desde Graus a caballo y posteriormente subía desde Torres del Obispo.
De Torres subía el herrero que utilizaba la pequeña herrería que había junto a Casa Guardia.
Arnero
Balletar
Barrancada
Barranco Basanero
Barranco Comuñana
Barranco de La Cuadra
Barranco de La Font Santa
Barranco de Las Coronas
Barranco de Las Huertas
Barranco de Los Ubagons
Barranco del Perillón
Barranco del Regal
Barranco Rigadiela
Camino de Capella
Camino de Benabarre
Camino de Torres
Campet
Campo del Faramulo
Cerro de La Cuadra
El Chinebral
El Cllot
El Paset
El Pilaret
El Solano
El Torno
Es Pitals
Faja Amat
Fontanellas
Huerto L´Abadía
L´Olivanet
L´Arbozal
La Basa
La Caseta
La Cometa
La Cruceta
La Macarulla
La Mallola
La Partida de San Mamés
La Rabosa
La Serreta
Las Coronas
Plano Guello
Rodiella
**Son algunos topónimos de lugares comunes de Castarlenas que quedaran para siempre en el recuerdo de las gentes que habitaron el pueblo**
Las fiestas patronales eran para el 17 de agosto por San Pedro. Duraban tres días, los dos primeros días los gastos corrían a cargo de los solteros y el tercer día les correspondía a los casados. La importancia económica del pueblo queda reflejado también en las fiestas, donde siempre acudían los mejores músicos (violín, guitarra, acordeón, saxofón y trompeta entre otros), como las orquestas La Casino y La Columbia que venían desde el pueblo de Estadilla e incluso algún año subía una orquesta de ocho músicos desde Estopiñan. Celebraban una misa y después se hacia un espectacular pasacalles con los músicos tocando por las calles y todo el pueblo detrás. Más tarde se realizaba un pequeño baile en las eras de una hora y acto seguido llegaba la comida donde acostumbraban a matar un cabrito, cordero o pollo y de postres hacían unos pucheros de natillas hechas con leche de cabra que hacían las delicias de todos los presentes, también se hacía en el horno comunal unos pastillos (tortas) de espinacas que estaban para chuparse los dedos (esta torta se hacía también en otras épocas del año). Por la tarde empezaba el baile en la plaza a ritmo de pasodoble, valses y rancheras entre otros hasta bien entrada la noche. Había costumbre que los forasteros tenían que comprar el ramo para poder bailar con las mozas del pueblo.
El 13 de mayo hacían otra fiesta de dos días que eran las Santas Reliquias.
"En época de sequías se hacían unas rogativas, se bajaba en procesión hasta una balsa que había en el barranco y allí se sumergían las Santas Reliquias para pedir agua de lluvia, algunas mujeres acostumbraban a hacer el recorrido descalzas. Estas rogativas dejaron de hacerse a finales de los cuarenta o primeros de los 50". JOAQUIN FIGUERA.
La gente joven casi todos los fines de semana hacían baile con gramola en Casa Sarrau o en la escuela y a veces bajaban al pueblo de El Pueyo a realizar allí el baile. También había mucho entretenimiento con los juegos de cartas (el siete y medio principalmente).
Los lunes bajaban a Graus (dos horas y media en burro), que era el día de mercado a suministrarse de productos y enseres que carecían en el pueblo. También a Graus iban para la feria grande que se realizaba los días 27, 28 y 29 de septiembre, siendo el primer día para la compra-venta del cerdo y las crías, el segundo día estaba dedicado al ganado mular y el último día para el ajuste de pastores y criados para la temporada.
Debido a la falta de una carretera que estaba proyectada pero que nunca llegó a realizarse, la ausencia de luz eléctrica en las casas y las dificultades de abastecerse de agua de una fuente que estaba un poco retirada del pueblo y que venía escasa en temporadas provocó que los mantequeros (apodo por el que se conocía a los habitantes de Castarlenas) fueran emigrando poco a poco. Algunas familias lo hicieron al cercano Torres del Obispo, otras a Graus y a Binéfar y algunas más se marcharon a Barcelona.
En el año 1970, después de estar tres años viviendo solos, José y María de Casa Rosa, una pareja de ancianos que aguantaron sin querer abandonar su pueblo hasta que ya no se podían valer por si solos, cerraron su casa y marcharon a Graus, teniendo el honor de ser los últimos de Castarlenas.
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Visitas realizadas en septiembre de 1992, junio de 1994, septiembre de 1997 y noviembre de 2009.
Informantes:
-Joaquín Figuera de Casa Figuera (Conversación personal mantenida en su casa de Torres del Obispo).
-Vicente Colomina de Casa Chacinto. (Conversación personal mantenida en las calles de Castarlenas).
PUBLICADO POR FAUSTINO CALDERÓN.

Así se ve Castarlenas desde Torres del Obispo, sobresale la silueta de la parroquial.

Ya queda poco para llegar a Castarlenas.


Penetrando en su entramado urbano.


Casa Maruja.




Capilla de San Mamés.

Plaza Mayor, hoy día devorada por la vegetación.


Casa Miquel y Casa Andrés.

Adosada al templo estaba la abadía, que funcionó como escuela en su planta de arriba y la vivienda del maestro (Don Tirso), en la planta de abajo.
"Cuando ya el pueblo estaba casi vacío, el cura de aquella época vendió la campana de la iglesia al pueblo de El Pueyo por doce mil pesetas, lo que provocó un gran disgusto entre los vecinos porque aunque ya habíamos emigrado seguíamos acudiendo para las fiestas. Estuvimos en pleitos y quejas con el obispado pero nada". JOAQUIN FIGUERA.




La habitó el matrimonio formado por Pacifico Colomina y Mª Cruz Ubieto (la cual era maestra).
Tuvieron tres hijos: Aurora, Joaquin y José María.
Se bajaron a Torres del Obispo.

Casa Guardia, otra casa importante del pueblo, con señorial terraza con balaustrada de piedra.

Casa Rosa, la última que se cerró en Castarlenas, aquí estaba la taberna.


Casetas donde tenían los pozales para guardar el aceite.




Foto cedida por Paco Rivas.
Cementerio de Castarlenas. Distante casi un kilómetro del pueblo.