
Bellísimo caserío recostado en la solana de un montículo. Era un lugar de clima frío, de duros inviernos con abundantes nevadas. Tuvieron en el ganado ovino su principal fuente de recursos, complementándose con la agricultura dedicada al cereal mayoritariamente (trigo, avena, cebada, centeno).
Llevaban a moler el grano al cercano molino de La Herrería.
De este mismo molino recibieron la luz eléctrica desde el 23 de septiembre de 1920 hasta los años en que se quedó sin población.
Abrevadero de Collado del Cigarro
Arroyo de La Nogueruela
Camino de El Masegar
Camino de La Herrería
Camino de Salvacañete
Camino de Torrefuerte a Salvacañete (por La Nogueruela)
Cerrito Calanda
Collado de La Erilla
Corrales de La Nogueruela
Cueva Lóbrega
El Calar
El Cerrito
El Portillo
La Muela
Las Torquillas
Los Prados
Llano del Prado
Prado Madera
Presa del Sordo
Puente de Las Canales
**Son algunos topónimos de lugares comunes de La Nogueruela que quedaran para siempre en el recuerdo de las gentes que habitaron el pueblo**
Había cartero residente en La Nogueruela en la persona de Eugenio Marín, bajaba a por ella a Salvacañete y la repartía en varios rentos y caseríos además de en La Nogueruela. Junto con su esposa eran excelentes colmeneros y fabricaban velas con la cera para vender en las fiestas y para consumo casero.
El médico y el veterinario subían desde Salvacañete en caballerías.
Bajaban cargas de leña de sabina para vender en Salvacañete y allí realizaban las compras de productos de primera necesidad en los diversos comercios que había.
Por La Nogueruela aparecían diversos vendedores ambulantes como los que venían de los pueblos valencianos de Ademuz y Vallanca vendiendo fruta, vino o productos de cerámica para el hogar (botijos, pucheros, cántaros, etc). De Salinas del Manzano venían los hermanos Torralba ofreciendo arroz, pescado, sal, azúcar o jabón entre otros productos. De Salvacañete llegaba Dámaso Espinosa con una caballería transportando sus productos en banastos de mimbre.
Los oficios religiosos (entierro, boda o bautizo) los hacían en la cercana ermita de El Masegar que compartían con varias aldeas de Cuenca y Teruel.
Con estas aldeas y rentos celebraban las fiestas de San Antoniete en junio y de la Virgen del Rosario en octubre. Se congregaban todos en El Masegar adonde acudían andando o en caballerías debidamente enjaezadas para la ocasión. Se hacía misa, procesión alrededor de la ermita, comida campestre y un baile que se continuaba en La Nogueruela o en Los Cortijos al anochecer.
Los años de la guerra civil fueron duros para La Nogueruela y demás aldeas por encontrarse el frente de guerra en el cercano pueblo de El Cañigral (Teruel). Asimismo los años posteriores (1940 a 1948) fueron años difíciles para los vecinos por ser zona de fuerte presencia guerrillera antifranquista y encontrarse sus habitantes entre dos fuegos, por un lado los maquis y por otro la guardia civil.
En 1950 aun mantenía una población de unos 50 habitantes, pero se quedó deshabitado en 1975, donde la gente emigró a Salvacañete y Valencia principalmente.
En los últimos tiempos ya solo quedaron cuatro casas abiertas, siendo el matrimonio formado por Albino y Cristina los últimos en marchar de La Nogueruela, se bajaron a Salvacañete.
Actualmente La Nogueruela va recobrando poco a poco la vida y se han rehabilitado varias casas, además de conseguir mejorar algunas infraestructuras: las viviendas tienen luz y agua y se ha arreglado la pista de acceso que sube desde la carretera de Salvacañete.
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Visitas realizadas en mayo de 1997 y mayo de 2009.
PUBLICADO POR FAUSTINO CALDERÓN.

La Nogueruela. Año 1997.
"La primera vez que visité La Nogueruela tenía ocho o nueve años y subí de monaguillo con don Julián el cura de Salvacañete a la fiesta de San Antoniete el 13 de junio en El Masegar. Para mí todo era nuevo desde el Valle Carmona hacía arriba. Pasada la Casa Nueva se vislumbra un valle y al fondo se encuentra La Nogueruela. La aldea es preciosa con casas de piedra de estilo castellano, rodeadas de sabinas, enebros y prados. Según nos acercamos a ella me parece más bonita. A la entrada esta la fuente con sus tornajos y a continuación la escuela. En La Nogueruela descansábamos un poco. Para mí fue una experiencia inolvidable todo lo que veía. Las sabinas al lado de las casas, las ovejas paciendo cerca, los corrales con su barda de sabina por encima, la leña en la puerta, gallinas, perros y gatos sueltos dando colorido a las calles. Cuando volvíamos de El Masegar parábamos a descansar en alguna casa, como era la de Marina y Eugenio, primos de mis padres. Sobre todo había que destacar la gran hospitalidad de las gentes de La Nogueruela. Unas pocas bombillas situadas en algún poste por la calle daban a la aldea un ambiente de modernidad cuando caía la noche".MARIANO LÓPEZ, de Salvacañete.

Entrada a La Nogueruela.

Escuela de La Nogueruela. Se hizo a ¨concejadas¨ (con el trabajo gratuito que aportaba cada vecino).
Sustituyó a la que había en la Casa Nueva de El Masegar, se utilizó las propias maderas de aquella. Inaugurada en 1933, es su primera maestra doña Pilar, acudían a ella también los niños de El Masegar, La Peraleja, Masegosillo, La Herrería y Torrefuerte. Se cerró en los primeros años 70 estando de maestra doña Amada.
"La escuela era pequeña, con ventanas de madera. Los pupitres, los mapas de España, el crucifijo, las imágenes de Franco y José Antonio, una tarima, la mesa del maestro, el encerado de madera y una estufa conformaban el mobiliario. Por allí pasaron varias maestras. ¡Unas cuantas generaciones de niños aprendieron y se formaron en su interior! Amada Solera de maestra y los hijos del tío Valentín y los de Felipe Martínez tuvieron el regusto amargo de ver cerrar la escuela cuando ya solo quedaban tres o cuatro alumnos".
MARIANO LÓPEZ, de Salvacañete.
"La escuela era pequeña, con ventanas de madera. Los pupitres, los mapas de España, el crucifijo, las imágenes de Franco y José Antonio, una tarima, la mesa del maestro, el encerado de madera y una estufa conformaban el mobiliario. Por allí pasaron varias maestras. ¡Unas cuantas generaciones de niños aprendieron y se formaron en su interior! Amada Solera de maestra y los hijos del tío Valentín y los de Felipe Martínez tuvieron el regusto amargo de ver cerrar la escuela cuando ya solo quedaban tres o cuatro alumnos".
MARIANO LÓPEZ, de Salvacañete.

Casa de Luis Domingo.

La casa de Victorio Murciano.

Calle de La Nogueruela.



Las viviendas se han restaurado procurando respetar el modelo tradicional. La casa de Albino Domingo.

