Fresno de Torote (Madrid)

**EL PUEBLO ES PROPIEDAD PRIVADA**
**EXPLOTACIÓN AGRÍCOLA**
**NO SE PUEDE TRANSITAR POR LOS CAMINOS DE ACCESO A LAS FINCAS AGRÍCOLAS**


Histórico pueblo este de Fresno de Torote fundado según las crónicas por el primer Marqués de Santillana en el siglo XV. Fue pasando por sucesivas generaciones hasta llegar al siglo XX en que era propiedad de Maria Luisa Silva y Mitjans Campbell y Manzanedo, marquesa de Almenara y posteriormente a su hijo Jaime Álvarez de las Asturias Bohorques y Silva, conde de Torrepalma.
Fue un pueblo creado para albergar a los trabajadores que había en esta extensa finca. Sus habitantes eran jornaleros, no eran dueños ni de las casas, ni de las tierras, trabajaban a jornal y tenían casa en usufructo mientras estuvieran trabajando allí.

"Yo nací en Fresno, como lo conocíamos coloquialmente todos. Allí pasé mi niñez, unos años muy felices y que siempre tendré en mi memoria.
Nací en 1956 en una familia humilde (como todas las que había en el pueblo), en 1958 nació mi hermana Maribel.
También allí nacieron mi madre y sus nueve hermanos.
Mi padre se llamaba Joaquin y mi madre Purificación.
En Fresno también vivieron mis abuelos, los cuales más tarde se fueron a vivir a Daganzo". JOAQUIN OROZCO.


Pueblo situado en un estrecho valle que forma el río Torote, poseía unas cuarenta y cinco viviendas, iglesia, ermita y escuela.
Amplísima ganadería poseían los dueños de Fresno con un gran número de caballos, ovejas y vacas.

"Mi padre era el encargado de cuidar y domar los caballos del sr. Conde de Torrepalma.
Mi madre una gran mujer que como todas las de aquellos años luchaba por sacar a sus hijos adelante". JOAQUIN OROZCO.


Extensas tierras de labor sembradas de trigo y cebada y buenos pastos para el ganado. Gran coto de caza de perdices, liebres y conejos, frecuentado por la aristocracia madrileña.

Arroyo de Valdeolmos
Camino de Alcalá
Camino de Algete
Cerro de la Meseta
Cerro del Moro
Cerro del Tejar
Cuesta del Camino de Alcalá
El Olivar
El Retamar
La Raya de Daganzo
Las Eras
Llano de los Olivos
Los Calzones
Machapán
Raposeras
Valmediano

**Son algunos topónimos de lugares comunes de Fresno que quedaran para siempre en el recuerdo de las gentes que habitaron el pueblo**


Celebraban sus fiestas patronales el día 2 de mayo con una duración de tres días. La víspera se cantaban salves a la Virgen y por la noche se encendía una gran hoguera en la plaza, comenzando el baile amenizado por los músicos venidos de Algete y otros años de Madrid. El día 3 se hacia una procesión sacando al Cristo de la Esperanza y el día 4 le tocaba el turno a la Virgen de la Milagrosa.
Era una fiesta concurridísima por gentes venidas de Daganzo de Arriba, Serracines, Ribatejada, Algete, Camarma y otros pueblos del contorno.
Había cura y maestro residentes en el pueblo.
El medico venía una vez a la semana desde Daganzo de Arriba, pueblo adónde iba el cartero (Vidal) a recoger la correspondencia y luego en una moto la repartía en Fresno, Serracines y Ribatejada.

"Era un pueblo donde se vivía muy bien, mejor que en los pueblos de alrededor, teníamos luz y agua en las casas, en la tienda nos abastecíamos de todo, algunas veces íbamos a Alcalá de Henares a comprar ropa y otras cosas e incluso a Madrid a comprar y a otros asuntos como ir a consulta de algún especialista medico pues teníamos la ventaja de que todas las mañanas pasaba por aquí el coche de línea procedente de Valdeavero para desplazarnos a la capital.
Todos los domingos había baile en un amplísimo pajar muy bien acondicionado para ello, la música la poníamos con una gramola que tenia la condesa, había talleres de costura por las tardes para las chicas, venían de Madrid a dar representaciones de teatro, los niños tenían una buena explanada acondicionada como campo de fútbol".
(Antigua vecina de Fresno de Torote).


Pero la llegada de la emergente industria que se estaba dando en los años 60 en Madrid y pueblos de alrededor como Torrejón de Ardoz y Camarma de Esteruelas empezó a significar la decadencia de Fresno pues la gente joven empezó a marchar arrastrando en muchos casos a los padres que preferían probar suerte en Madrid donde se ganaban sueldos más altos y podían tener bienes en propiedad, algo que no tenían en Fresno. También la mecanización del campo supuso una merma de trabajo, pues la maquinaria agrícola sustituyó a la mano de obra. Otros optaron por marcharse al cercano Serracines, que si bien primero fue una pedanía de Fresno de Torote a partir de esos años se cambiaron las tornas y fue creciendo paulatinamente como todos los pueblos de la zona y se llevó allí incluso el ayuntamiento que siempre había estado en Fresno. En las siguientes décadas el descenso poblacional fue acuciante llegándose a últimos de los 90 y principios de 2000 sin gente. Desde entonces las tierras y el ganado se siguieron trabajando sin apenas población estable en el pueblo, solo alguna familia de trabajadores.
En la actualidad el pueblo ha sido comprado por un particular, está dedicado a la explotación agrícola y hay algunas casas ocupadas por trabajadores de la finca.

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Informantes:
-Antigua vecina de Fresno de Torote (Conversación personal mantenida a la puerta de su casa en Serracines).
-Joaquin Orozco, antiguo vecino de Fresno de Torote (Conversación personal mantenida por correo electrónico).


Visita realizada en noviembre de 2011.

PUBLICADO POR FAUSTINO CALDERÓN.

Entrando a Fresno de Torote por la carretera de Daganzo de Arriba.



Entrando al pueblo por el camino de Algete.




La misma calle antes de llegar a la plaza.




La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, fue cedida al Obispado para evitar su ruina. En el año 2001 durante unas obras de restauración se encontró un sarcófago con los restos de Juan Hurtado de Mendoza descendiente del marqués de Santillana y segundo señor de Fresno.



Vista frontal de la parroquial. En esta explanada se realizaba el baile en las fiestas patronales.

"El cura que yo recuerdo de mi época era don Felipe. Con él estuve unos años de monaguillo. Fue el que casó a mis padres, el que nos bautizó a mi hermana y a mi y el que ofició la ceremonia de nuestra primera comunión".
JOAQUIN OROZCO.




Arcadas del pórtico.




La Casa Grande, casona solariega donde vivía el administrador de la marquesa.



Vista trasera de la Casa Grande, con numerosas construcciones auxiliares y donde destaca la torre de vigilancia y observación, construida en armazón metálico terminada en una cabina de madera con reloj exterior (se quedó parado a las once y veinticinco), con campana y veleta en su parte más alta.



Escuela de Fresno de Torote, acudían a ella también los niños de Serracines.

"Mi madre tenía la costumbre de darnos en invierno un par de patatas para que las metiésemos en la estufa de la escuela y así a la hora del recreo estuviesen bien asadas". JOAQUIN OROZCO.



La casa del maestro. Don José Jara fue quien estuvo durante muchos años impartiendo enseñanza en Fresno. Era también el abogado del conde y procurador en tribunales.
"Don José nos mandaba cada mañana a un par de chicos aquí a su casa para que recogiésemos la leche en polvo que nos preparaba cada mañana su esposa". JOAQUIN OROZCO.



Calle de Fresno de Torote. El recuerdo de una conocida marca de muebles en una de sus fachadas a modo de publicidad.



La taberna-tienda-panadería de Fresno. El tío Claudio se acercaba a Alcalá de Henares con un carro para abastecerse de todo tipo de comestibles y licores.
La marca de una bebida alcohólica de la época devorada por el oxido muestra un retazo del pasado en la fachada.



Viviendas. El tejado se va hundiendo.




Casas sin vida y silenciosas en la plaza.




Hilera de casas en la plaza, el tiempo se ha quedado detenido.



Viviendas en la plaza.




La carretera divide la plaza en dos. Fuente de Fresno de Torote.



Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, a 100 metros del pueblo.



Cementerio.